por jcarnerovazquez on 25 enero, 2012
Las capturas las he hecho de los resultados de Google Trends para los últimos 30 días en España.




por jcarnerovazquez on 10 enero, 2012
Todo apunta a que el 2012 será el año de los televisores conectados y con aplicaciones. Ante la avalancha de información que nos llega estos días desde el CES, conviene entender las diferencias entre las alternativas y, por qué no, intentar adivinar qué puede ocurrir en el medio plazo.

Tras la intención inicial de los fabricantes de televisores de desarrollar un SO propio, parece que finalmente ocurrirá lo mismo que con otros dispositivos (smartphones, tablets y pcs), y veremos una estandarización con pocos jugadores para repartirse el mercado. Estas son las principales propuestas:
- Google TV: De momento es la mejor posicionada, al menos si tenemos en cuenta el número de fabricantes que ya han dado su apoyo.
- A favor: Parece una apuesta segura, en cuanto que Google cuenta con experiencia en SO, con Android y Chrome, y la posibilidad de integrar su experiencia en búsquedas relevantes y personalizadas con una interfaz de TV resulta muy interesante.
- En contra: El fracaso de su primera versión parece aventurar que sólo con la firma de Google no se consigue convencer a los usuarios. Por otra parte, si con el paso del tiempo su estrategia se dirige a captar parte del pastel publicitario que hoy posee el negocio televisivo, los productores y distribuidores de contenidos tradicionales pueden ver esta alternativa con recelo, y buscar otras que permitan llegar a los espectadores sin pagar un “peaje”, controlando la gestión publicitaria.
- Ubuntu TV: Presentada recientemente en el CES, es la apuesta por la TV “inteligente” de esta distribución Linux, la que mayor penetración ha conseguido en el mercado.
- A favor: Software libre y todo lo que ello implica: intentarán que sea adaptable al mayor porcentaje de televisores posible aunque no sea instalado de fábrica, y como siempre tendrá detrás una comunidad de desarrollo y soporte muy implicada. Además, su filosofía no parece que encaje con una evolución hacia el cobro de porcentaje de beneficios de los productores y creadores de aplicaciones, como puede ser la App Store de Apple, o un competidor publicitario como puede llegar a ser Google TV. Este punto puede animar a colaborar a las cadenas de televisión, por ejemplo, que no verían amenazada la gestión integral de la publicidad.
- En contra: Software libre y todo lo que ello implica: tradicionalmente los creadores de servicios de pago (y la industria cultural lo es) no se llevan bien con las distribuciones libres. Los productos de pago funcionan mejor en entornos con “predisposición al gasto” por parte de los usuarios, además de los problemas con el software privativo incluído en estas soluciones que pueden surgir.
- Apple: A falta de conocer el nombre final (iTV para el mundo, quebradero de cabeza para la filial española), parece claro que los de Cupertino apostarán por poner la manzanita también en el salón.
- A favor: Experiencia en revolucionar un mercado de entretenimiento (78% de cuota de mercado de reproductores portátiles de música), en hacerlo también con interfaces como el mouse o el control táctil del iPhone (polémicas sobre inventor original aparte), derechos de contenidos de las principales productoras ya en su haber, y con una legión de fans incondicionales detrás dispuestos a reservar hoy mismo sin saber ni el precio ni como será finalmente el producto. Además, su sistema de App Store, ya presente en iPod, iPhone, iPad, Mac y Apple TV, parece gustar tanto a usuarios como desarrolladores de aplicaciones. Junto con iCloud, formarán el ecosistema de entretenimiento cerrado y totalmente controlado que parece continuar el camino iniciado (con éxito) desde que Apple Computers perdió su apellido.
- En contra: Apple TV, en el mercado desde hace años, no ha funcionado, por sus capacidades limitadas y dependencia total de iTunes. Éste último, de apostar nuevamente por él, puede no llegar a convencer a los (muchos) que no ven (vemos) iTunes un sistema cómodo para casi nada. Además, puede que el porcentaje que pagan religiosamente los desarrolladores de aplicaciones con el sistema de la App Store no convenza, ni con variantes, a los que hasta ahora se han repartido el pastel del entretenimiento audiovisual, ni a los nuevos jugadores, cada vez más numerosos.
- Sony / Microsoft: La primera parece que apostará finalmente por Google TV, mientras que la segunda no ha dicho nada sobre desarrollar una versión de Windows para televisores. Sin embargo, las consolas Xbox y PlayStation de próxima generación seguramente profundicen en el sentido que lo ha venido haciendo últimamente la consola de Microsoft, con cada vez más opciones de ocio multimedia, convirtiéndose en los Set-Top-Boxes ideales para los aficionados a los videojuegos.
Muchas incógnitas de momento. Lo que parece claro es que ni la forma de consumir televisión, ni el reparto de beneficios del negocio asociado volverán a ser los mismos.